Publicado en El Diario de Hoy, 6 de Septiembre de 2011

La realidad es clara, estamos en el proceso más grande de desprotección de la historia de El Salvador. No podemos seguir dejando pasar esto. Vamos por partes. El sistema de áreas protegidas de El Salvador siempre ha sido deficiente, si no fuera por ONG como SalvaNATURA, el trabajo que antes hacía FIAES y la dedicación de algunas organizaciones como PRODETUR-Perquín, no existiría ni rastros de nuestro sistema. El trabajo del MARN en cuanto a las áreas protegidas ha tenido sus días de gloría y sus grandes retrocesos. Pero nunca había estado como está ahora.

El franco desinterés de las autoridades del MARN refleja una miopía y conceptos arcaicos de la conservación del territorio, el ministro y viceministra de Medio ambiente han llegado a calificar como un “estorbo” la gerencia de áreas naturales protegidas. Tienen la idea que las áreas protegidas excluyen a las personas, esto es un pensamiento de 30 años atrás. Tienen la idea que no hay que proteger a las “joyas de la conservación” sino que a todo el territorio, tienen la idea que si no se protege el todo no se protege una parte.

Este tipo de pensamiento se disfraza bajo el concepto de una “aproximación ecosistémica”, la cual en teoría es muy buena, pero en la práctica se necesitan acciones de la biología de la conservación. Esto es como el ejemplo de un grupo de personas en un cuarto escuro, tocando distintas partes de un elefante, ninguno podrá comprender que se trata de un elefante, tenemos que ver la película completa. Esta película es la “aproximación ecosistémica”, la visión completa (holística).

Años de desarrollar y aplicar este concepto han hecho concluir a las principales mentes conservacionistas del mundo, como el Dr. Miguel Delibes, que si no van acompañadas de acciones directas sobre las partes del elefante y este está enfermo, pues no se cura. Si a nuestro elefante no le cuidamos los dientes le darán caries, por más que podamos comprender el sistema completo y el hábitat del elefante, si no le curamos las caries, perderá los dientes. Si no tenemos acciones puntuales sobre problemas puntuales, la gran película no nos sirve para solucionar los problemas de la conservación de la biodiversidad.

Aunque el concepto de nuestras autoridades sobre una aproximación completa al paisaje suena interesante y moderna, es un concepto arcaico y totalmente superado. Hay que tener esta visión, pero no podemos dejar de tener acciones sobre las joyas de la corona, sobre las áreas protegidas. Estas estrategias tienen que ir de la mano. Si no, podemos quedarnos sin el plato y sin la sopa.

Y es que no sólo es una visión arcaica, sino que con sus hechos los sustentan. El financiamiento que otrora FIAES daba a un grupo de ONG para manejar áreas protegidas, lo han reorientado, esto ha dejado sin empleo a decenas de guardaparques. La gerencia de áreas protegidas y su personal lo siguen paseando de edificio en edificio, de dirección en dirección, un día es parte de Patrimonio Natural, el otro día es Observatorio Ambiental y ahora es Gobernanza y Participación Ciudadana, mañana quién sabe.

Proyectos como PACAP financiado por el GEF y Banco Mundial, han estado en el olvido y no han podido cumplir con sus metas, USAID ha invertido una fuerte cantidad de dinero en la zona de Ahuachapán y Sonsonate, los mismos donantes luego lo intentaron con Montecristo sólo para toparse con el desinterés de las autoridades ministeriales. Brillantes esfuerzos técnicos no pueden solucionar los problemas si no hay una dirección adecuada.

Nuestras autoridades se equivocan cuando no hacen caso a las súplicas de gente como el Dr. Francisco Serrano, que nos insiste en las grandes dificultades que está pasando el Parque Nacional El Imposible. Se equivocan cuando no dan apoyo a gente íntegra como PRODETUR-Perquín, quienes con su esfuerzo e interés han construido el área natural protegida de Río Sapo. Se equivocan si creen que los esfuerzos en la reserva de la biosfera Jiquilisco o Apaneca-Ilapatepec no importan. Son precisamente territorios como las reservas de la biosfera las que nos tienen que demostrar cómo la convivencia entre hombre y naturaleza es posible. Pero estas reservas de la biosfera no son nada sin sus áreas núcleo, estas áreas deberían de ser nuestras áreas protegidas.

El desinterés en las áreas protegidas es tanto que desde principios de agosto no hay gerente de áreas protegidas, y si no fuera porque existe la Ley de áreas naturales protegidas, apuesto a que ya no tendríamos ni siguiera esta gerencia. Es una vergüenza que el Gobierno del cambio sea el que vino a desmantelar el pobre y penoso sistema de áreas protegidas. Con lágrimas en los ojos de frustración veo cómo destruyen el trabajo de generaciones de conservacionistas. Y es que no me lo puedo creer, que la primera vez que tenemos un ministro que es un experto en medio ambiente, sea la creación del sistema de áreas naturales desprotegidas.